24.12.12

Mundo agradable

Ojalá bastase con cerrar los ojos para encontrarse con el mundo perfecto.
Me subo a un colectivo, superada por el sueño y el frenesí del fin de noche, me rindo en el asiento. Caigo desplomada y cierro los ojos, apoyando la cabeza contra el vidrio. Pienso en vos, en el nosotros que no existe, no existió y tampoco va a existir. Pienso en todas las cosas que alguna vez me dijiste, ilusiones que otras me diste y decepciones tuyas que colecciono en una cajita en el fondo de mi mente.
Abro los ojos, veo por la ventana. Está amaneciendo. Una capa color lila invade la ciudad mientras las personas esperan sus transportes, se suben a sus autos y se alejan, probablemente cumpliendo obligaciones. Y yo ahí. Sentada, cansada. Semi-muerta después de una noche de la cual no recuerdo más de la mitad. Miro hacia atrás y no hay ojos que respondan mi mirada, mis amigos están todos durmiendo.
Vuelvo a mi posición inicial, ahora que sé que nadie me observa, mis pensamientos están tranquilos.
Pienso en vos de nuevo. En lo que me gustaría dejar de dar vueltas. Pienso en las náuseas de mi mente, pienso en mi vómito verbal. Pienso en la imposibilidad de lo esperado. Pienso en lo efímero de la esperanza que siento. Pienso. Pero nunca llego a nada. Ni siquiera el colectivo está llegando a casa. Pienso, más que pienso, busco, tratando de encontrar una solución. Tratando de encontrar una salida. Y en ese momento, recuerdo, los textos. Recuerdo la manera en la que hablás de esa otra persona. Imagino la fluidez de tus palabras correr mientras tu cabeza se inunda de su mirada y su sonrisa. Dejo de pensar. Abro los ojos. Veo al vacío. Siento una mano sobre mi hombro izquierdo que me sacude. La miro y le contesto que sí, que estoy bien, que sólo es el cansancio. Vuelvo a reposar la cabeza contra el vidrio, pero esta vez, contemplando el paisaje urbano de la ciudad de buenos aires. El burdo aire que se percibe sobre la ciudad acompaña a mi humor melancólico. No puedo evitar de vuelta, pensar en vos. Pensarte feliz. Pensarte tranquilo. Pensarte con ella. Cierro los ojos. Reprimo la imagen, reprimo la idea. Mientras estoy dejando todas mis ganas en que todos mis pensamientos desaparezcan, siento una mano de vuelta sobre mi hombro izquierdo, y una voz me anuncia 'Lu, ya nos bajamos'
Es ese momento en que encuentro la excusa.
Es ese momento en que encuentro la solución.
Es ese momento en el que intento que no se me borre.
Esa es la solución, bajarme.
Me permito un último pensamiento tuyo. Vos. Tu risa. Levanto mi vista hacia el cielo, una vez abajo del colectivo. Saludo a mis pensamientos y los despido. Eh aquí mi única solución para que estemos bien.
Borrar cada pensamiento, intención y memoria que tenga para/con vos.

17.12.12

Q

¿Realmente vale la pena? ¿Realmente vale seguir intentando ser alguien que encaje en su idea de un mundo perfecto o al menos decente? ¿Es su mundo perfecto o al menos decente?
¿Habrá en algún momento algún tipo de recompensa? ¿Y sí algún día me siento feliz viviendo en ese mundo... me habré convertido en alguna de ustedes?
Millones de preguntas que no puedo responder están en este momento dando vueltas en mi cabeza.
¿Realmente esperan algo de mí? ¿O fingen hacerlo para que no me sienta fuera de sus expectativas? Aunque me gustaría saber de donde sacaron que quiero estar dentro de ellas...
Llegué a la conclusión de que esto no tiene más sentido. Yo no quiero ser parte de ese mundo y esa gente no me quiere dentro de él. Creo que estamos de acuerdo en que soy una persona que no necesita estar ahí.
No quiero medir el valor de las personas como lo miden ustedes.
No quiero convertirme en nadie por que no tengo lo que esperan que tenga.
No quiero sentirme transparente por que no puedo complacerte.
La gente vive una vida tan equivocada, y me encantaría presenciar uno por uno los momentos en los que se den contra la pared y se den cuenta de que sus parámetros son una mierda.
Y lo peor de todo es que no escuchan.
Lo peor de todo es que fingen entender.
Si no lo hacen, háganse cargo.
Podría gritarles en su cara por ayuda que no se darían cuenta.
Podría estar llorando al lado, que no alarmarían hasta ahogarse en un mar de lágrimas ajenas.
Y mientras no se dan cuenta, fingen que te entienden. Hasta algunos llegan a decir que se identifican. Les doy dos días antes de que empiecen con su actitud de siempre. Siempre lo hacen. Nadie dura nada. Nadie puede resistirse a la tentación de ser realmente un inútil.
Son esa gente pasajera en la vida de cada persona, siempre están, de adorno. Uno nunca sabe que pasa en la vida de esas personas. Seguramente haya gente que también me vea así, pero me gusta pensar que no soy un ejemplar tan repetido. Estoy lejos de ser un estereotipo... creo.
De todas maneras, ¿Por qué yo tengo que aceptar a todos entonces? A ellos, los que no me ven. A los que nadie ve. A los de adorno. A mí. ¿Qué hacen ellos para que todos vivamos en armonía? ¿A quién ayudan? Con esa excusa de que los amigos verdaderos se cuentan con los dedos de la mano, tienen una persona por la cual verdaderamente harían algo, y otros 200 a los que le dice 'Estoy para lo que quieras' Salvo que quieras algo, por su puesto.
Estoy harta de esa gente, que a parte de falsa es selectiva, y ni siquiera es tan interesante como para serlo.
Estoy harta de ustedes.
Los odio a la mayoría de ustedes.
Después de este año, no los quiero ver más. Nunca más.
Gracias 2012 por haber terminado, por alejarme de cierta gente. Gracias.


carta de presentación

Buenos Aires, Argentina
We're the wild type.